Luego te las encuentras en esas noches tan silenciosas en las que te desvelas mientras abres el refrigerador y cruzas descalza el pasillo hasta tu cama.
Sin proponértelo esas noches se cargan de nostalgia y el recuerdo martillea los últimos clavos.
Es entonces cuando vuelves la vista atrás... a veces demasiadas veces, como quien echa un último vistazo antes de salir de casa con la sensación de haber olvidado algo.
Entonces te preguntas si acaso... y solo acaso fue amor.... de alguna extraña manera. Luego las paredes retumban con el eco del olvido transformado, como si al regresar el circulo polar aun estuviera cálido....
