El doceavo mandamiento debió ser:
"NO QUEJARSE"
"NO QUEJARSE"
Pero entonces estaríamos todos condenados.
Bitácoras de mi cabeza...
Nadie se muere de amor, lo que pasa es que nos da miedo el sufrimiento, como también es verdad que uno se acuerda de querer ponerse esa camiseta cuando esta sucia, tendida o en la lavadora.
El algodón de azúcar es de lo más dulce, pero a veces al comerlo se endurece y produce una sensación desagradable. A veces cosas parecidas nos pasan en nuestra pequeña utopía y resquebrajan nuestro plan infalible de ser feliz y bla bla bla.
El algodón de azúcar es de lo más dulce, pero a veces al comerlo se endurece y produce una sensación desagradable. A veces cosas parecidas nos pasan en nuestra pequeña utopía y resquebrajan nuestro plan infalible de ser feliz y bla bla bla.
Quizás no importa tanto que vivamos cien años, lo que verdaderante importa quizás no podamos verlo con nuestros ojos.