A veces me gusta quedarme durante un instante; quieta, callada, desnuda y vulnerable a tus caricias.
Y mirarte así, como mira quien osada exhibe el sentimiento, como si al hacerlo tu supieras que tienes el consentimiento de escribir con tus manos en mi cuerpo.
Corazón equilibrista, ojo de agua, ombligo de mi mundo, centro de mis ojos, palabras andantes, ni ángel; ni demonio, mírame y descúbreme, séptimo vicio, sueños de jabón"
Quedarse quieto es sorprender el tiempo, duarnte un sueño y otro universo.
ResponderEliminarsaludos.