A veces pienso en aquellos momentos que quedaron entre las sombras, cuan diferente podría haber sido la vida dependiendo de la oreja que escuche los latidos de mi vientre y el brazo que caé en mi cintura noche tras noche.
Cuantos amores se perdieron en el camino, del escaso trayecto del dedo al dibujar un corazón, sobre aquello que pendiendo del aire perdió el equilibrio que nunca tuvo...
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